gratitud

Todas las noches, antes de ir a la cama, saca papel y lápiz y escribe 3 cosas por las que te sientes agradecida.

Tu rutina de meditación, yoga, estiramientos, etc.

Puede que en el momento no te hagan realmente feliz, pero al final del día nos sentimos orgullosas de cumplir con nuestra rutina.

Seguro te preguntarás ¿Cómo puede cambiar mi vida escribir y agradecer 3 cosas que me pasaron este día?

Si eres constante, este hábito mejorará la forma que tienes de ver la vida y como afrontar la rutina diaria

 

El placer de estar conectada con el presente

 

Esto disminuye ese deseo de buscar felicidad fuera de ti misma.

Hace que valores todo lo que has conseguido, evita que te compares con otros, y te hace reflexionar sobre actitudes impulsivas que solemos tener TODAS.

Prueba esta práctica.

Solo necesitas un cuaderno, te recomendamos que sea uno bonito, que te den ganas de escribir, y que solo utilices para esto.

 

gratitud

Guarda el cuaderno en tu mesita de noche para tenerlo siempre a mano antes de ir a dormir.

 

¿Qué es lo que te ha hecho feliz? ¿Qué fue lo mejor del día?

 

Disfruta de este momento y no te exijas a poner 3 cosas.

A veces son más a veces menos, lo importante es la constancia en este hábito tan bueno para ti como para tu mente.

Otra clave es no juzgar lo que escribimos: no importa si es banal, muy emocional, bueno, malo, etc.

Y no te desanimes si no sientes un cambio de inmediato, como con todo: lo bueno requiere su tiempo.

 

¿Por qué es tan beneficioso realizar esta rutina?

 

Porque nos pone foco en las cosas que más nos gustan, esos mini momentos de felicidad y que, por consecuencia, nos hace más llevadero el día a día.

Además, miles de científicos prueban que, una persona con una actitud agradecida en cosas pequeñas, ejercita su mente para el día a día.

Es como ‘ver el vaso medio lleno’.

 

Cuando soy consistente con mi práctica de gratitud, mi mundo se expande. Veo la belleza fácilmente.

 

gratitud

Me encuentro de manera más natural en un estado de conexión a tierra, incluso cuando, por ejemplo, voy hacer trámites tediosos o conduzco en hora pico.

Es como si me rodeara una nube de tranquilidad y de positividad.

La práctica hace al maestro, con lo cual, si no lo practicas a diario, puedes perderlo. ¡Pero siempre puedes retomar la actividad!

Y eso también es bueno: saber que te puedes permitir caer y tener un mal día.

Todo lo que necesitas son unos momentos a solas contigo misma, sembrando gratitud y buenos pensamientos para recuperar esa sensación de tranquilidad en tu mundo.

¿Practicas a diario la gratitud? ¿Estás interesada en construir este hábito?