Belleza

Buscar la belleza en tu cotidianidad es un analgésico para el alma, ya que reduce el estrés, nos aporta felicidad y aumenta nuestra sensación de presencia.

Rodearte de las cosas que más te gustan, buscar nuevas experiencias y asombrarse con las cosas diarias que nos aportan belleza, puede reformar tu vida.

Además de buscar la belleza en el mundo que nos rodea, deberíamos saber cómo buscar la belleza para nosotros mismos y para los demás

Hay algo de ser un buscador activo de la belleza que activa tu propia alegría y la amplifica hacia los demás

 

Te proponemos 3 claves para encontrar tu propia alegría:

 

  1. Las plantas

¿Quieres cultivar la belleza? ¡Planta flores!

Hay una sensación muy particular al plantar plantas o flores, verlas crecer y cuidarlas.

Puedes tener un jardín donde plantar, pero si no lo tienes, puedes buscar plantas de interior y ponerlas en tu casa.

Y si trabajas en un despacho o en tu casa, también puedes beneficiarte de la alegría que aportan eligiendo plantas de interior.

Si tienes plantas, todo aquél que pase por tu jardín, despacho o casa se verán beneficiados. Tener plantas cerca alegran a más de una persona. ¡inténtalo!

 

Belleza

  1. Ayudar a otros

Ayudar a otras personas, nos alegra el espíritu inmediatamente.

Es un regalo que hacemos a otras personas y a nosotros mismos.

Ser útiles para otros, nos da una sensación de felicidad interior muy grande, además nos hace pensar sobre nuestra propia vida y ser agradecidos por lo que sabemos y tenemos.

¡Todos tenemos algo que aportar a otras personas!

No es necesario empezar en una asociación. Ayuda a quien tienes al lado y probablemente necesite de tus manos, tu escucha activa o simplemente un abrazo.

Belleza

  1. Agasaja a alguien

Puede ser una cena elegante con tus amigas o familiares. Practica el arte de poner la mesa con flores, tu mantel favorito y cubertería especial.

También puedes dedicar un brunch especial y convertirlo en tu tradición de los sábados.

Lo importante es compartir tiempo con otros, estar relajados y acompañarlo de experiencias.

Sal de la rutina y haz algo especial por los otros.

Esto es dedicarte y dedicar un rato de belleza.

¿Te ves a ti como una fuente de belleza? ¿Quieres empezar a impartir belleza allí por dónde vas?

Cuéntanos.