Durante el otoño, nuestra piel queda expuesta a los diversos cambios de temperatura y por ello debemos intensificar la hidratación de nuestra piel y protegerla de manera sencilla y natural.

Aunque al medio día el sol luce intensamente, las mañanas y las noches del otoño cada vez son más frías. Necesitamos proteger nuestra piel contra el viento, la lluvia y el frío para evitar que nuestra piel se vuelva sensible y se agriete.

El primer paso que debemos hacer antes de salir de casa es hidratar nuestro cutis con una crema natural que nos proteja del frío y los rayos del sol a la vez que nos hidrata en profundidad. Para ello la Natural Rich Cream (Crema Natural Completa) es excelente. Gracias a su alto contenido en vitamina E esta crema natural actúa como un protector frente a los rayos del sol, evitando la aparición de manchas en el cutis. Además, contiene grandes  concentraciones de vitaminas A  y C y Zinc, que permite a esta crema natural frenar, reducir y eliminar el proceso de envejecimiento celular. Es recomendable aplicar esta crema natural tantas veces como se necesite a lo largo del día. Es preferible utilizar poca cantidad de crema varias veces, ya que utilizar mucha cantidad una sola vez supone una pérdida de producto.

Pero no todo es hidratar, también debemos tener muy en cuenta la higiene de nuestro cutis. La noche es el momento ideal del día para hacer una limpieza en profundidad. Para ello utilizaremos una leche limpiadora natural que elimine todo tipo de impurezas: elementos contaminantes del aire que quedan en nuestra piel, humo del tabaco, maquillaje, células muertas… permitiéndonos de esta manera recuperar la frescura y vitalidad natural de nuestro cutis. Para ello utilizaremos la Leche Limpiadora/Desmaquilladora Natural (Cleanising Milk), que gracias a su correcta combinación de ingredientes naturales  ejerce sobre nuestro cutis propiedades astringentes, es decir, elimina las impurezas a la vez que reafirma nuestra piel. La Leche Limpiadora/Desmaquilladora también destaca por su alto contenido natural en ácido láurico, que le otorga a nuestra piel tonicidad, protección, suavidad y juventud gracias a su acción reestructurante. Se debe aplicar todas las noches en la cara y el cuello mediante discos de algodón. En cada disco de algodón debemos poner como una media cucharada sopera de leche limpiadora para poderlo mover fácilmente por todas las partes de la cara formando círculos. A continuación, se debe enjuagar bien la zona tratada con agua tibia, hasta que desaparezca todo resto de la leche limpiadora.

Siguiendo estos sencillos pasos nuestra piel lucirá más resplandeciente, hidratada, luminosa y homogénea de manera natural.

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