Absolutamente todos los miembros de nuestro cuerpo son importantes. Cada uno de ellos tiene varias funciones y deben estar en perfecto estado para responder a nuestras necesidades de cada día. Todo nuestro peso se reparte en los pies, y el apoyo en los talones, por lo que son fundamentales en nuestros movimientos.

En cada movimiento que producimos al andar, al correr o al sentarnos, el cerebro le da la orden a la rodilla para que se mueva. Esta orden llega a los pies, que se mueven en la dirección que nosotros deseamos.

Todo nuestro cuerpo se refleja en los pies, por lo que diferentes terapias como la reflexología, masaje metamórfico o la acupuntura utilizan los pies para aliviar dolores y sanar órganos interiores. El riñón, por ejemplo, está manifestado en el arco de los pies, por lo que, si andamos descalzos por superficies frías, acabaremos sintiendo dolor en la zona lumbar. Otro ejemplo sería la vejiga, que se refleja en la parte interna del pie. Las palmas de los dedos están relacionadas con los senos y la parte media de los dedos gordos está relacionada con la glándula pituitaria, que si conseguimos que funcione bien, garantizaremos el funcionamiento del tiroides y del paratiroides. En los talones se manifiestan miembros como el nervio ciático, parte de la cabeza, el diafragma, parte del colon grueso y el apéndice.

Saber todo esto nos enseña lo importante que es cuidar de los pies y así poder evitar las asperezas, durezas y grietas en los talones y de manera indirecta poder ayudar a un mejor funcionamiento de nuestro organismo.

Cuando descuidamos nuestra piel en la zona de los pies, provocamos la pérdida abundante de agua y grasa. Una de las primeras consecuencias es la aspereza y, si no le ponemos remedio a tiempo, se producirá una degeneración cada vez mayor de la piel, que desembocará en la aparición de grietas. Otro factor que puede influir en la aparición de grietas y aspereza en los talones es el abuso de alimentos de origen animal, especialmente del huevo, que dificulta el funcionamiento del hígado, cuyo estado se refleja en la planta de los pies. El abuso de los productos lácteos también influye en el estado natural de la piel.

Otro factor a tener en cuenta es el clima y el tipo de agua que utilizamos para la higiene personal ya que el alto contenido de cal en el agua produce sequedad y picor en la piel.

El tipo de calzado es uno de los factores más importantes, ya que debemos llevarlo puesto la mayor parte del día. Es fundamental utilizar un calzado de calidad, que facilite la transpiración. Los zapatos con poca suela o con un tacón excesivo afectan a la salud de nuestros pies y de ahí a todo nuestro organismo. El uso de un calzado inadecuado produce la dolencia de la planta del pie, sobretodo en personas de edad avanzada. Si queremos cuidar de ellos y no tener molestia en el futuro tenemos que utilizar zapatos cómodos, de tipo sport o zapatos con una altura aproximada de 11 milímetros.
En el caso de dureza, en general, está relacionado con la forma de andar de cada persona. A veces, la naturaleza intenta corregir las patologías endureciendo la piel de la zona afectada, como en el caso de los juanetes. Si tenemos dolores en la parte inferior o media de los hombros, se debe a la acumulación de emociones no expresadas, que se manifiesta provocando durezas en las palmas de los pies. Para evitar esto, deberemos visitar al podólogo o limar nosotros mismos la zona afectada por durezas, y a continuación nutrir e hidratar nuestros pies todos los días con los productos adecuados.

En el caso de mis productos, si tenéis relativamente bien los pies y queréis hidratarlos y nutrirlos como se merecen, deberéis usar la Crema Corporal Natural (Body Cream), que evita la aparición de grietas y sequedad.

En el caso de aspereza en los pies, deberemos utilizar también la Crema Corporal (Body Cream), que, debido a su correcta composición de aceites naturales, estimula la producción de colágeno en los tejidos, haciendo desaparecer asperezas, picores y rojeces.

A los pocos días de utilizar la crema veremos cómo nuestros pies vuelven a estar suaves y tersos.

En caso de aparición de grietas en los pies (en especial en los talones), deberemos distinguir dos tipos de grietas:

1. Las grietas superficiales o poco profundas:

Si este es nuestro caso, deberemos aplicar la Crema Corporal Natural (Body Cream) varias veces al día, intentando dejar nuestros pies siempre humedecidos por la crema. En pocos días aplicando la crema notaremos cómo la vida vuelve a nuestros pies de manera radical.

2. Grietas profundas (con picores y dolencia):

En este caso, primero deberemos aplicar el Líquido Regulador Limpiador (Balance Liquid) dos veces al día. Cada aplicación del Balance Liquid consistirá en humedecer un algodón con el líquido y aplicar sobre las grietas varias veces dejando el espacio necesario de tiempo cada vez para que el líquido se absorba y la piel quede seca. A continuación aplicaremos la crema corporal (Body Cream) y la Crema Natural Royal , alternándolas.

En una o dos semanas notaremos grandes cambios. Si seguimos este proceso durante unas semanas más conseguiremos que nuestro problema desaparezca por completo.

Una vez que los pies estén sanos, se puede reducir la aplicación de la crema según el estado de nuestra piel, pero al principio del tratamiento es fundamental mantener la piel humedecida con la crema (2 o 3 aplicaciones diarias) como una terapia de choque para así poder observar el cambio rápidamente

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